Los científicos descubren una terrible criatura alienígena que han llamado ‘Darkness’ 25,925 pies debajo de la superficie del océano

February 28, 2025

Imagine sumergirse en las profundidades aplastantes del océano, donde la luz solar es un recuerdo lejano y la vida en sí misma parece imposible. Con una asombrosa cantidad de 25,925 pies debajo de la superficie, en la implacable oscuridad de la trinchera de Atacama, los científicos se han topado con una criatura tan de otro mundo que se siente como algo arrancado de la ciencia ficción.

Con más del 95% de los océanos de la Tierra aún inexplorados, la trinchera de Atacama sirve como puerta de entrada al abismo, albergando formas de vida que desafían nuestra comprensión de la biología y la supervivencia. Pero, ¿qué hace que esta criatura denominada “oscuridad” sea realmente inquietante? Su existencia desafía lo que creíamos posible en condiciones tan extremas e inhóspitas. ¿Qué secretos tiene esta criatura sobre la vida en los rincones más desconocidos de nuestro mundo, y tal vez, más allá?

Una criatura del abismo

A primera vista, Dulcibella Camanchaca, apodada por la “oscuridad”, se confunde con un villano de una épica de ciencia ficción en lugar de una criatura de los océanos de la Tierra. Esta especie recientemente identificada es un anfípode depredador grande y activo, notable no solo por su inquietante apariencia sino también por su supervivencia en uno de los entornos más extremos del planeta. Descubierto a una profundidad asombrosa de 25,925 pies en la trinchera de Atacama, las condiciones aquí son casi hospitalidades, con una oscuridad que envuelve cada movimiento.

“Dulcibella Camanchaca es un depredador que nueve rápido que lleva el nombre de ‘Oscuridad’ en los idiomas de la región de los Andes, un homenaje al océano profundo y oscuro donde se presenta”, explicó la Dra. Johanna Weston, una ecológica hadal de la Institución Oceanográfica de Woods Hole (WHOI). Su nombre no solo refleja su hábitat sino también su naturaleza esquiva, que acecha en una región rara vez visitada por humanos o iluminados por la luz solar.

Esta criatura mide casi 4 centímetros de longitud y utiliza apéndices de raptiales especializados para capturar y consumir especies de anfípodos más pequeñas, prosperando en las aguas limitadas de nutrientes pero biológicamente ricas de la trinchera de Atacama. Las adaptaciones de la “oscuridad” a su hábitat extremo son extraordinarias. Su cuerpo simplificado y su comportamiento sigiloso le permiten navegar las presiones de aplastamiento de la zona hadal, donde la presión atmosférica es más de 1.100 veces mayor que en el nivel del mar.

Imagen a través de Johanna Weston, © Woods Hole Oceanography Institution

Además, los análisis de ADN y morfológicos han indicado que esta especie representa no solo un nuevo descubrimiento sino también un nuevo género, subrayando la trinchera de Atacama como un punto de acceso endémico para formas de vida de aguas profundas únicas.

Observar la “oscuridad” ofrece una visión sin precedentes de las estrategias evolutivas únicas que la vida emplea para sobrevivir en algunas de las condiciones más duras del planeta. Investigadores de Whoi y el Instituto Milenio de Oceanografía (OMI) con sede en la Universidad de Concepción, Chile, continúan estudiando a esta criatura fascinante, con la esperanza de desbloquear más secretos de la dinámica ecológica del océano profundo.

En 2023, la expedición integrada del sistema de observación del océano profundo (IDOOS) a bordo del R/V Abate Molina dirigido por el Instituto Milenio de Oceanografía (OMI) hizo hallazgos significativos en la trinchera de Atacama. Los científicos recolectaron cuatro individuos de Dulcibella camanchaca a una profundidad de 7.902 metros utilizando un vehículo de aterrizaje, una plataforma sin ataduras equipada con equipos científicos que incluyen trampas cebadas. Después de ser devuelto de manera segura al barco, estos anfípodos se sometieron a un meticuloso análisis morfológico y genético, destacando el papel de la trinchera en los nuevos descubrimientos científicos.

Imagen a través de Felipe Gamonal/Partnership para la observación del océano global

La trinchera de Atacama: la frontera final de la Tierra

Con el Océano Oriental del Pacífico Sur a lo largo de la costa occidental de América del Sur, la trinchera de Atacama representa una de las fronteras finales de la exploración oceánica en la Tierra. Conocido también como la trinchera Perú-Chile, este cañón submarino profundiza casi 26,000 pies (8,065 metros) debajo de la superficie hacia Richards de profundidad, lo que lo convierte en uno de los puntos más profundos del planeta. La zanja se extiende aproximadamente 3,666 millas (5,900 km) de largo y abarca un área de unas 228,000 millas cuadradas (590,000 km cuadrados), mostrando un entorno complejo donde prevalecen las temperaturas frígidas, las inmensas presiones y la oscuridad perpetua.

A pesar de estas condiciones extremas, la zanja no es un vacío estéril sino un hábitat vibrante replante de la vida, como lo demuestra el descubrimiento del anfípodo depredador, Dulcibella camanchaca. “El esfuerzo colaborativo de este estudio y el enfoque integrador no solo confirmaron a Dulcibella camanchaca como una nueva especie, sino que también subrayó la rica biodiversidad de la trinchera de Atacama”, señaló la Dra. Carolina González, oceanógrafa de la Universidad de Cepciónis y co-líder de la investigación.

El ecosistema único de la trinchera se encuentra debajo de las aguas superficiales ricas en nutrientes y altamente productivos, pero permanece aislada geográficamente de otros entornos hadales. Este aislamiento ha fomentado una comunidad distintiva de especies nativas, adaptada para prosperar en un reino limitado de alimentos donde los recursos son escasos, pero los nichos ecológicos están llenos de organismos especializados.

La trinchera Perú-Chile, marcada por la subducción de la placa de Nazca debajo de la placa sudamericana, también es un sitio de volcanismo activo y actividad geológica compleja. Estudios de sedimentos de la zanja (capas compresoras de turbiditas, arcillas, cenizas volcánicas y exudos silíceos, con rastros de carbonatos y metales, conocimientos reveladores de los procesos dinámicos que dan forma a este paisaje submarino.

Lo que hace que la trinchera de Atacama sea particularmente fascinante es lo poco que sabemos sobre sus profundidades y los océanos del mundo en general. Los científicos estiman que más del 95% de los océanos del mundo permanecen inexplorados, y las trincheras como Atacama representan algunas de las áreas menos estudiadas. “Se esperan más descubrimientos”, continuó el Dr. González, insinuando el potencial ilimitado de la exploración de aguas profundas.

Lo que la ‘oscuridad’ revela sobre los misterios de la tierra

El descubrimiento de Dulcibella Camanchaca no es solo una victoria para la ciencia, es un vistazo a los rincones intactos de nuestro planeta. A casi 26,000 pies debajo de la superficie del océano, este depredador prospera en un entorno que la mayoría consideraría sin vida. Pero, ¿qué significa esto para las mentes curiosas entre nosotros?

Por un lado, es un recordatorio de cuánto no sabemos sobre la Tierra. Si las criaturas como la “oscuridad” pueden existir en condiciones tan extremas, ¿qué otras formas de vida podrían esconderse en las sombras de las profundidades? La trinchera de Atacama, donde se encontró esta especie, representa solo una fracción de las vastas profundidades del océano que permanecen inexploradas. Cada descubrimiento aquí se siente como desbloquear un nuevo capítulo en un libro que apenas hemos abierto.

Pero la “oscuridad” también sugiere estrategias de supervivencia que podrían inspirar innovación futura. Su cuerpo optimizado y su capacidad para navegar las profundidades de aplastamiento pueden conducir a nuevos diseños para la robótica submarina o incluso la nave espacial que exploran condiciones similares en otros planetas. Y para aquellos fascinados por lo desconocido, plantea una pregunta inquietante: si esta criatura puede prosperar en el aislamiento total y la oscuridad, ¿qué podría existir en lugares que todavía no hemos atrevido a mirar, ya sea en la tierra o más allá?

Un vistazo al Abismo: ¿Qué viene después?

El descubrimiento de la “oscuridad” es solo el comienzo de lo que promete ser una exploración transformadora de los reinos más profundos de la Tierra. Con tecnología avanzada como vehículos que funcionan a distancia y sistemas de imágenes de alta definición, los científicos ahora están mejor equipados que nunca para descubrir los secretos de la trinchera de Atacama y más allá. Pero como Carolina González, co-líder del estudio, señala: “Se esperan más descubrimientos”, insinúa las posibilidades tentadoras que se avecinan.

Esta expedición en curso está preparada para revelar mucho más que solo nuevas especies. Cada descubrimiento ayuda a los investigadores a armar una imagen más completa de cómo la vida evoluciona en los entornos más extremos de la Tierra. Estas ideas no solo amplían nuestra comprensión de la biodiversidad, sino que también informan los esfuerzos globales para proteger los frágiles ecosistemas de aguas profundas.

Para los lectores, los próximos pasos en esta exploración pueden parecer un llamado a la acción. Con gran parte del océano aún inexplorado, existe un sentido innegable de urgencia para preservar estos entornos antes de que se alteren irrevocablemente. A medida que los científicos profundizan en el abismo, no solo están descubriendo nuevas criaturas, sino que descubren historias de resiliencia y adaptación que resuenan mucho más allá de las trincheras. ¿Qué más podría estar esperando en las profundidades desconocidas y cómo estos descubrimientos darán forma a nuestra comprensión del planeta que llamamos hogar?