La mujer extraterrestre que fue encontrada en la luna en la misión del Apolo

April 3, 2025

Las misiones de Apollo Moon siguen siendo algunos de los logros más significativos en la historia humana. Estas misiones proporcionaron descubrimientos científicos invaluables sobre la geología de la luna, su entorno y su potencial para la exploración futura. Sin embargo, a lo largo de los años, han surgido numerosas teorías de conspiración y cuentas no verificadas, especulando sobre los descubrimientos ocultos realizados durante estas misiones. Una de las historias más enigmáticas y controvertidas gira en torno al presunto descubrimiento de una mujer extraterrestre durante una de las misiones Apolo de la NASA.

La historia sugiere que durante una de las misiones del Apolo, más comúnmente vinculada al Apolo 20, los atantronautas tropezaron con una antigua nave espacial de origen desconocido al otro lado de la luna. Esta nave espacial, que se cree que era de origen alienígena, contenía los restos de lo que parecía ser una entidad femenina humanoide. Según los informes, este ser fue bien conservado y mostró signos de integración tecnológica avanzada dentro de su estructura biológica. Algunas versiones de la historia se refieren a ella como “Mona Lisa”, un nombre supuestamente dado por los astronautas que la encontraron.

Los orígenes de esta leyenda se remontan a videos y documentos filtrados, supuestamente del personal retirado de la NASA, que surgieron en Internet a principios de la década de 2000. Una de las figuras más destacadas asociadas con esta afirmación es William Rutledge, quien supuestamente participó en la misión Secret Apollo 20. Según su relato, la NASA, en colaboración con la Unión Soviética, lanzó una misión no revelada para explorar un enorme barco alienígena abandonado en la luna. Dentro de este barco, los astronautas supuestamente encontraron el cuerpo de la mujer extraterrestre, junto con jeroglíficos alienígenas y otros artefactos que sugieren una antigua civilización.

El relato de Rutledge describe que el ser tiene un cráneo alargado, grandes ojos en forma de almendras y una apariencia humanoide. Se decía que su cuerpo estaba parcialmente encerrado en un material de resina desconocido, que posiblemente sirvió como mecanismo de preservación. Las descripciones también sugieren que tenía implantes cibernéticos avanzados, insinuando una civilización que había dominado las mejoras biomecánicas mucho más allá de las capacidades humanas.

A pesar de la naturaleza intrigante de esta historia, la comunidad científica sigue siendo muy escéptica. No existe evidencia verificable de la NASA ni ninguna agencia espacial creíble para apoyar el reclamo de una misión Apollo 20 o un descubrimiento extraterrestre. Los registros oficiales indican que el programa Apollo concluyó con Apollo 17 en 1972, sin más misiones lunares tripuladas.

Muchos escépticos argumentan que los videos e imágenes asociados con la historia probablemente fueron fabricados, posiblemente usando CGI temprano o efectos prácticos. Además, el testimonio de William Rutledge ha sido cuestionado, ya que no hay una prueba documentada de su participación en la NASA.

A pesar de la falta de evidencia contundente, la historia de la mujer extraterrestre ha persistido e inspirando libros, documentales y discusiones dentro de las comunidades de teoría de ovnis y conspiración. La idea de que las antiguas civilizaciones alienígenas pueden haber visitado o incluso habitado la luna se alinean con la hipótesis de astronautas antiguas más amplias, lo que sugiere que los seres extraterrestres han influido en la historia humana durante milenios.

Si bien la leyenda de la mujer extraterrestre que se encuentra en la luna sigue siendo una historia no verificada y altamente controvertida, continúa cautivando la imaginación de muchos. Ya sea un engaño, una mala interpretación de las anomalías lunares o una verdad oculta genuina, el misterio perdura como una de las teorías de conspiración más convincentes relacionadas con el espacio. Hasta que surja evidencia concreta, esta historia permanecerá en el ámbito de la especulación y la ciencia ficción en lugar de los hechos científicos.